 El de la imagen se llama Dani Abalo y el motivo de esa carita de felicidad no es porque sea el objetivo de una fotografía, sino porque es consciente que la temporada que viene será jugador del primer equipo del Celta de Vigo, después de un año en Segunda B que ha aprobado con muy buena nota. El chaval está creciendo, está en el podium de los mejores y castigarle otro año más en tal categoría sería un error. Ya ha ido convocado en algunas pretemporadas, incluso ha sido útil para distintos técnicos que han tirado de él, pero por fin le ha llegado el momento, cuando la banda derecha celtiña estaba coja con la marcha de Nuñez. Abalo es dos en uno: el relevo de Karpin en el costado y el de Borja Oubiña en el escudo.
Lo mejor de la noticia no es que un chaval, milagrosamente, llegue a la meta del primer equipo, sino que parece que la cosa está cambiando. Yo confío en que Michu también esté en Segunda, además de ser el canterano con más minutos también cumplirían con lo prometido. Arriesgada la nueva estrategia a seguir por los dirigentes celtistas: hacer del Celta B un hervidero de grandes jóvenes futbolistas. El salto de categoría no es tan grande y tienen la ventaja que se adaptan mucho mejor que los de llegan de arriba.
La temporada pasada ya me chocaba los nombres con los que el Celta B se hacía, jugadores y entrenadores con un futuro inmediato en la élite llegaban a Vigo para reforzar a un filial que año tras año transitaba en tierra de nadie. Jugadores iban y venían, los entrenadores más de lo mismo, pero lo del año pasado y éste está fuera de las pautas anteriores. Erróneamente todo parece indicar que Alejandro Menéndez volverá a dirigir al filial, no descartemos que sea él quien acabe llevando a Primera División al primer equipo, sin duda un pedazo de míster que acabará triunfando. Como cualquier filial las bajas y las altas serán muy numerosas pero eso sólo servirá para retrasar un poco más la puesta a punto del equipo. Se van unos buenos jugadores pero vienen otros: de Albacete trajeron al ariete Dani Gail y al mediocentro Candela, aunque ellos hubieran preferido a Ritchie, repito, dos fabulosos peloteros pero el que es realmente bueno no se lo han llevado. Ya el año pasado intentaron llevarse al pontevedrés Fran Rico, sin duda un diamante en bruto que es casi insultante que no lo quieran para el primer equipo, el chaval se irá, muy probablemente, al Castilla, si es que la oferta de tanteo del Mallorca no lo impide. El Celta está construyendo una base muy sólida y la están aprovechando, buen camino, pero la pelotita tiene que entrar.
publicado en el gran Notas de Fútbol |