 A veces, la presión por las circunstancias del momento supera a las personas. El ser humano es así por instinto, pero en ocasiones el resultado de ésta puede empañar la imagen de un club y la de una persona. Así ha ocurrido este fin de semana en el torneo Cotif Promeses de l'Alcúdia donde se daba cita lo mejorcito del fútbol base valenciano.
Los hechos acontecieron en el partido de semifinales entre el Valencia y el Levante. El duelo de la capital del Turia por excelencia tuvo, como viene siendo habitual en las últimas fechas en todas las categorías de las dos entidades, lo que en todo buen derbi debe acontecer: emoción, intensidad y goles. Sin embargo, la polémica una vez más estuvo presente e hizo perder los nervios a Francisco Martí Ramos, el míster granota, al término del partido. Martí, desbordado por lo que había ocurrido en los últimos minutos del choque -los granotas encajaron un gol en el descuento de la prórroga en posible fuera de juego- saltó al campo para pedir explicaciones al colegiado, José Antonio Sánchez Bonache.
En esta situación ambos se enzarzaron en un cruce de declaraciones. Algunos testigos de los hechos aseguran que hubo "algún empujón" pero que la cosa no fue a más. Sin embargo, el colegiado del choque tuvo que ser atendido por lesiones (una serie de arañazos según el parte médico) en el centro de salud de l'Alcúdia, según explicaron fuentes de la organización del torneo a este periódico.
A raíz de estos hechos, el comité de competición del Cotif decidió por unanimidad descalificar el Levante UD de la competición y pasar a la Junta General del torneo la petición que Martí Ramos sea excluido a perpetuidad del Cotif, no pudiendo asistir como entrenador de ningún equipo en cabeza de las categorías del torneo.
"La verdad es que lo que ha ocurrido nunca debió pasar. Nuestro entrenador perdió los nervios por el gol que nos metieron en fuera de juego y que nunca debió subir al marcador. El míster salió a pedir explicaciones al árbitro y éste le contesto de malas maneras", explicaba ayer a LAS PROVINCIAS José Ángel Moreno, director del fútbol base del Levante UD. "Tanto el colegiado como el entrenador han puesto sendas denuncias en el cuartel de la Guardia Civil de Carlet. Uno porque decía que le había empujado (el árbitro al entrenador) y el otro (el colegiado) porque había acabado con una herida en la mano", añadía Moreno.
Tristeza en el club
Consciente de la importancia de los hechos, el director de la escuela granota indicó que nada más enterarse se puso en contacto con el técnico azulgrana para hablar sobre lo ocurrido. "En breve nos reuniremos para estudiar personalmente lo que ha pasado, analizar las circunstancias y tomar las medidas necesarias. Porque esto es una mala imagen para el Levante y para el fútbol en general", afirmó Moreno. "Lo peor ha sido que los chavales se han quedado sin poder luchar por el tercer puesto después de todos los esfuerzos realizados durante la competición", añadía.
Este periódico trató de ponerse ayer en contacto con el técnico azulgrana para que diera su versión de los hechos, pero su teléfono móvil estuvo, en todo momento, fuera de cobertura y fue imposible hablar con él.
Como nota positiva para el conjunto granota cabe destacar que su jugador Óscar Pozo se llevó el trofeo de máximo goleador en la categoría de cadetes. Los campeones en esta edición 2008 del Cotif Promeses fueron el verdugo del Levante, el Valencia CF, que se impuso al Bellreguard (3-0) en categoría cadete, el Gandia CF que venció al Benetússer-Favara (6-0) en benjamines y el EMFU L'Alcúdia, en prebenjamines, que derrotó al UD Canals (3-1).
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