 La irrupción del Real Madrid para llevarse a una de las promesas del fútbol base vigués ha hecho saltar las alarmas. El Celta, principal cliente del mercado local, trata de restarle importancia a la contratación de Rafael Pérez, del equipo cadete del Areosa, por parte del club madrileño. De hecho, el coordinador de la cantera de A Madroa, José Luis Molina, admitió ayer el interés céltico por el joven jugador, pero aseguró que no era "una prioridad": "Este chaval podría estar perfectamente en el Celta, pero no es superior a lo que tenemos".
Sin querer reconocer que el Real Madrid se había adelantado en la contratación del delantero del Areosa, Molina se explayó en explicar las dificultades que tienen los clubes modestos para retener a los menores de 16 años, a los que la legislación impide adquirir compromisos federativos con un equipo. "Cuando un gran club se fija en un jugador tuyo, como sea menor de 16 años, no tienes nada que hacer porque como convenzan a los padres, éstos se lo llevan a donde quieran".
Aunque el Celta no se dirigió oficialmente al Areosa para interesarse por el joven delantero, Molina sostiene que sí estaban atentos a su trayectoria. "Es un jugador que nosotros hemos seguido, que he visto tres o cuatro veces este año en el Areosa. A mí era un jugador que me gustaba, lo que pasa es que no es superior a lo que tenemos. En esa posición contamos con Pedro Martínez, que es internacional con la selección sub 16. Y no ha sido noticia en Vigo, por cierto", proclama el coordinador de la cantera de A Madroa, que en los últimos años dirigió las categorías inferiores del Albacete antes de firmar por el Celta el pasado verano.
De su etapa en el club manchego recuerda que vivió la marcha de una de las actuales estrellas del Barcelona: "A Iniesta me lo robaron por la cara, en mi casa", subraya, para recordar que no todas las promesas triunfan: "Aquí, el tiempo quitará y dará razones. No todo el que se va triunfa", y apunta que muchos vuelven a casa antes de tiempo.
Reconoce que el Celta padece "un problema estructural", al carecer de una escuela de fútbol para formar a niños de entre cinco y siete años, "que es donde creo realmente que podríamos hacer un gran trabajo", y ofrece una solución: "Con el tiempo habrá que volver a poner en marcha una escuela de fútbol del Celta".
Molina habló también del esperado convenio de colaboración entre el Celta y los equipos de Vigo, y admite las dificultades de un acuerdo de estas características: "Es muy difícil porque otro club puede llegar a un compromiso con los padres de un jugador menor de 16 años y llevárselo".
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