El Juvenil B blanquiazul perdió la final del Mundialito de clubs Sub 17 que se disputó en El Salto del Caballo, de Toledo. Su adversario, el Sao Paulo de Brasil, se adjudicó el trofeo al vencer por 2-1. El Juvenil B de Pepín Cabezas llegó al certamen sin hacer ruido, sin asumir ningún papel pero poco a poco se fue ganando un sitio, hasta plantarse en la final. En la misma se impuso el fútbol de control impuesto por los brasileños, más duchos, aunque el cuadro blanquiazul siempre obtuvo una respuesta adecuada a lo largo de todo el partido, como lo demuestra un marcador tremendamente apretado y que abrió el cuadro blanquiazul en el m. 7, a través de Àlex.
El Sao Paulo se encontró con un gol psicológico en el m. 46, obra de Ronielli, que le dio alas y en el 62' Henrique logró el que le daría la victoria a los paulistas, con el aditamento de un arbitraje marcadamente 'visistante' de Antoñana López y el consuelo de un excelente juego perico y haber sido designado el meta Bogdan como el mejor del torneo.
El Espanyol puso en juego a Bogdan, Pérez (Sherid), Juli, Albert Mozo, Marc de Val (Raúl), Molina, Marc Caballé (Vega), Àlex (Carlos Clerc), Alvaro, ángel Martínez y Saddik
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