 Campeones de Liga y campeones de la Copa de Campeones. Permitan la enorme redundancia de palabras pero es lo que el Juvenil A del Espanyol le ha ofrecido a la afición perica en este final de temporada. Un juvenil extraordinario del que lógicamente se espera mucho en el futuro. Tras el relevo en el banquillo entre Òscar Perarnau y Josep Clotet el equipo se mantuvo fiel al espíritu de ambos técnicos y ahí están los resultados. Ahora llega el turno de pelear la Copa del Rey.
Es una generación de valores que debe reflotar la filosofía de cantera del club tras el varapalo del descenso del B. Estos juveniles, muchos de los cuales posiblemente vuelvan a pasar a la disciplina de Perarnau, están llamados a marcar una época
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