El Espanyol, por primera vez en su historia, conquistó ayer la Copa de Campeones. Se alzó como mejor juvenil de Espanyol al ganarle 1-2 al Villarreal, en la final que se disputó en el Municipal Alberto Ruiz de Colmenar Viejo (Madrid).
El partido empezó bien para los pericos pues a los dos minutos, David puso el 0-1 en el marcador. El Villarreal tuvo una reacción fugaz con un par de buenas aproximaciones al área de Víctor. Cuando los de Josep Clotet tenían controlado el encuentro, en una acción por banda de Juanjo, Chumillas logró el tanto del empate con un remate de cabeza, en el minuto 14.
A partir de ahí, el Espanyol impuso su calidad en los metros finales, mientras que el Villarreal se limitó a salir a la contra.
La segunda parte fue menos vistosa que la primera. La tensión se apoderó de ambos equipos, sabedores de que cualquier error podría resultar fatal. Los espanyolistas creyeron en sus posibilidades y cuando faltaban seis minutos para el final, el rumano Max logró el tanto del triunfo, en el minuto 84, al aprovechar un pase de Canario.
En los minutos finales, el Villarreal se quedó con un hombre menos por expulsión de su capitán Ramón Soria y hubo tensión entre ambos equipos pero no pasó a mayores.
El Espanyol se proclamó campeón de España
El Mundo Deportivo.es