 Los hermanos pequeños de jugadores de Primera División luchan por seguir el ejemplo de sus mayores y llegar a triunfar en la élite del fútbol, como es el caso de Perico, Juanma y Carlos, que militan en el filial del Málaga CF con la ilusión de emular las trayectorias de sus fraternos Nacho (actualmente en el Málaga), Rubén Párraga (en el Córdoba) y Juan Rodríguez (en el Deportivo de La Coruña).
La admiración que estos chavales profesan a sus hermanos es inmensa. "Nos debemos fijar en ellos y trabajar muy duro para estar a su nivel", asegura Juanma, fiel reflejo del carácter introvertido de los Párraga. Carlos, espabilado como Juan, va más allá: "Yo siempre le decía que mi objetivo era llegar a más que él, pero veo que es complicado. Aún así, intentaré igualar a Juan y si lo supero, mejor", dice entre risas el delantero. Perico, comedido como le dicta la genética de los Pérez Frías, repite el discurso: "Ellos están en Primera y en Segunda, han hecho un camino muy largo. Estar con ellos sería lo más grande".
Tanto Perico como Juanma y Carlos dudan que venir de familia futbolera les ayude en algo, pues para ganarse el puesto necesitan mucho más. "Que tu hermano sea futbolista no significa nada y algunas veces puede tener inconvenientes por los comentarios. Somos personas diferentes y lo que decide es nuestro trabajo y nuestros entrenadores", señala un firme Perico, al que secunda Juanma: "No te beneficia. Como mucho en el ejemplo que nos dan, pero lo que tenemos que hacer es pelear nosotros mismos". Carlos, que se sitúa en la misma línea, también tiene palabras para el pionero: "Que nombren a Juan no es algo que me moleste, siempre motiva que lo recuerden porque significa que ha hecho grandes cosas, aunque espero que con el paso del tiempo se me conozca por mi nombre".
No sólo hay coincidencia de apellidos, sino también de rasgos sobre el terreno de juego. "Muchos dicen que nos asemejamos en la forma de movernos, pero cada uno tiene su estilo", considera Juanma al compararse con el cordobesista Rubén. Es un caso similar al de los Rodríguez: "Estéticamente nos parecemos corriendo y golpeando el balón". Con Perico y Nacho cambia la cosa. "Tenemos los mismos padres y poco más, porque tenemos posiciones y cualidades distintas. Quizá en el campo ambos somos incansables", asegura el medio.
Al margen de permanecer en la base malaguista, los tres canteranos se ven superiores a sus hermanos en determinadas facetas. "Tengo más casta, él es más reservado y yo más temperamental", opina Perico, mientras que el resto sostiene que son más ofensivos que sus familiares. "Yo tengo más gol", sentencia Carlos con una sonrisa dibujada en los labios.
No obstante, para los tres filiales sus hermanos son un dechado de virtudes. "En el campo es muy trabajador, listo y poseedor de una gran técnica", define Perico a Nacho. Juanma destaca de Rubén "lo constante que es día a día". Carlos, por su parte, cita de Juan "su entrega y lucha, que le ha hecho siempre titular con sus entrenadores". Eso sí, al ver que nadie se arranca con los defectos de su parentesco, Carlos bromea con el carácter fuerte de Juan, que provoca que a veces "se caliente demasiado y lo pague con los contrarios haciendo entradas duras".
Consejos no le han faltado a estos chicos que permanecen con el Málaga B en la zona alta del Grupo IX de Tercera División. Trabajo, constancia y lucha son los valores más machacados por aquellos que ya llevan años arriba. A los de abajo les queda mucho por hacer, aunque la senda de los triunfos la tienen bien memorizada. "Hay que dar la cara siempre, en los partidos y en los entrenamientos. Únicamente de esa forma lograremos nuestras metas", mantiene Perico.
Precisamente, es este último el que tiene la suerte de tener cerca a su hermano, pues Nacho volvió en verano al Málaga reclamado por Tapia. Los demás no ocultan que les gustaría ver a Juan y Rubén ataviados con la zamarra blanquiazul de nuevo. "Él está a gusto en Galicia pero tu tierra y amigos se tiene que echar de menos. Ojalá regrese algún día, no pude verlo en La Rosaleda porque yo estaba en Madrid. Para mí sería especial verlo jugar en el Málaga". Opinión de Carlos que reitera Juanma: "Si se da la oportunidad, sería algo genial, porque estaría en su casa, rodeado de sus amigos y de su familia. Seguro que sería bonito para él jugar en el Málaga en Primera".
Son las sensaciones de jóvenes promesas que observan a sus hermanos como un espejo en el que mirarse. El respeto y el cariño se deslizan en sus comentarios, que desnudan uno de sus verdaderos sueños: "Compartir vestuario y algún minuto en el terreno de juego sería un orgullo". Lo dicen los tres.
Foto: De izquierda a derecha, Carlos (hermano de Juan Rodríguez), Juanma (de Rubén Párraga) y Perico (de Nacho).
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