 A la cuarta fue la vencida. Nunca una triunfo era tan esperado, y es que el Cádiz B necesitaba como agua de mayo estrenar el casillero de victorias en su feudo. Los chicos de Jesús Casas saltaron al terreno de juego convencidos del triunfo final. El preparador gaditano confió en los mismos hombres que venían disputando los últimos envites, a excepción de Tomás que tomó el testigo en la portería de David y de Flores, que fue una apuesta personal del técnico, ya que el extremo tenía una motivación extra al enfrentarse a su ex equipo. Sabia decisión, ya que Flores sería uno de los protagonistas del choque.
El Cádiz B empezó a cobrar protagonismo desde el principio, abriendo el juego por las bandas, donde Flores no quería dejar en entredicho la decisión que había tomado su entrenador. El extremo zurdo dio pronto la razón a Casas, ya un centro de Bienve por la banda derecha era enviado al fondo de las mallas por Flores con un certero cabezazo, que pilló a contrapie al portero visitante.
El gol noqueó al Recreativo B, que veía como el dominio cadista aumentaba con el paso de los minutos. El filial recreativista era incapaz de salir de su terreno con el balón jugado, y se veía una vez y otra desbordado por el descaro y la calidad de los jugadores amarillos. En esos minutos destacó el juego entre líneas de Flores y Bienve. A ello había que sumar el juego de toque y la calidad que aportaba Caballero y la destrucción de Álvaro, siendo ambos dueños y señores de la media. Las primeras señales de vida en el encuentro del filial recreativista tuvieron lugar en las postrimerías de la segunda parte, aunque el conjunto visitante no logró poner en apuros aTomás.
La segunda mitad comenzó con la misma tónica que la primera. Pronto llegó un nuevo gol local. Una falta cerca de la frontal del área fue botada de forma magistral por Caballero, y aunque el portero tocó el esférico, éste se introdujo en la meta de Víctor. El Recre B recibió otro duro revés. El gol relajó un poco al cuadro amarillo, situación que no fue aprovechada por los pupilos de Espina, que caían una y otra vez en fuera de juego. El Cádiz B pudo incluso engordar su renta, pero el larguero evitó que un buen chut de Mejías se convirtiera en el tercero.
Los pupilos de Jesús Casas acumulan tres jornadas sin conocer la derrota. Además, es la primera vez en la campaña que la portería amarilla no recibe ningún tanto. Datos que invitan a la esperanza.
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