El nuevo Alavés va tomando su forma definitiva. Ayer resultó una jornada clave para avanzar en varios aspectos que preocupaban notablemente a la directiva de Mendizorroza. Después de la salida del ariete David Aganzo, el conjunto que entrena José María Salmerón necesitaba un delantero como el aire. Éste ya tiene un nombre: Goran Maric. Paralelamente, la entidad del paseo de Cervantes concretó la salida del lateral Ángel Sánchez, uno de los cuatro futbolistas apartados que se entrenaba con el equipo filial. En este caso, el club deberá pagar una cantidad económica para compensar al jugador por la temporada de contrato que le quedaba.
La operación de Goran Maric ha resultado muy complicada ante las reticencias del Celta, su club de origen, a dejarle marchar. El acuerdo entre el Alavés y el jugador era completo desde hace un mes y medio, aporximadamente. En aquélla ocasión se habló de un fichaje por el conjunto albiazul con una vigencia de dos temporadas, como todos los que intenta firmar el secretario técnico, Javi Pérez. Pero la entidad de Balaídos puso pegas y no le dejaba marchar. Primero pidió una cantidad por la carta de libertad y después quería una opción para recuperar al jugador al final de la primera de sus campañas en Mendizorroza.
Al final y ante la urgencia del Alavés por hacerse con un delantero cuanto antes, se ha llegado a un acuerdo en forma de cesión. Maric jugará a las órdenes de Salmerón hasta junio de 2009. Después volverá a su club de origen. En el contrato se ha dejado a los albiazules una posibilidad para comprar al jugador, pero con una cláusula que ahora mismo se prevé inasumible. Es decir, que Maric volverá a Vigo.
Aunque desde el punto de vista contractual la operación no puede calificarse de redonda, si se aplica la óptica deportiva sí puede decirse que el Alavés se ha hecho con un jugador muy interesante. Al margen de que necesitaba un delantero desesperadamente -hasta ayer el equipo sólo había marcado dos goles en tres amistosos-, Maric llega con el caché de haber marcado 22 goles en Segunda B la pasada temporada.
Delantero de área
Es un delantero de área que sabe utilizar el cuerpo y la pierna izquierda. Potente, cae bien a las bandas y tiene carácter, que en este caso no es sinónimo de conflictividad sino de ansia ganadora. Con su llegada, el club se ve ahora más desahogado para cubrir ese segundo hueco en la delantera. Gana en tranquilidad, lo que a la hora de acudir al zoco futbolístico puede favorecer la buena puntería.
El club solventó ayer uno de esos asuntos espinosos que pueden envenenar la actualidad del equipo. El lateral izquierdo Ángel Sánchez firmará hoy su desvinculación definitiva del Alavés, el club donde se formó profesionalmente. El defensa tenía claro, sin embargo, que su destino se encontraba fuera de Mendizorroza. El hecho de entrenar con el filial le convenció aún más de la conveniencia de encontrar acomodo en otro sitio. Habría preferido irse antes, pero cada movimiento tiene su tiempo.
Tras la marcha de Ángel aún quedan tres jugadores en una situación incómoda, tanto para ellos como para la sociedad del paseo de Cervantes: Miguel Pérez, Samuel y Raúl. Desde que el primer equipo se concentró en Covaleda, se entrenan con el filial en Vitoria. El Alavés quiere rescindir sus contratos, por eso les 'fuerza' con un 'destierro' lejos del primer equipo. Desde un punto de vista económico, son asuntos con una importancia relativa. Sin embargo, la entidad albiazul quiere resolverlo pronto para evitarse hipotéticas fuentes de problemas.
Un objetivo prioritario
El que sí es un objetivo económico de primer orden es Martín Astudillo. En los últimos días las negociaciones para su salida al Nástic de Tarragona se han intensificado. Sin embargo, no se ha hallado aún la fórmula de satisfacer la parte que quiere conservar el jugador de su salario y la que puede pagar el club de indemnización. Hoy se prevé una jornada clave en este sentido porque el único de los administradores concursales que queda en Vitoria consume su último día en la capital alavesa antes de coger vacaciones. Hoy o nunca.
El medio centro argentino interesa al Alavés desde una perspectiva futbolística, no económica. Fuentes de toda solvencia calculan en más de un millón de euros lo que se ahorraría el Alavés con su marcha -esta cantidad no supone todo el sueldo neto del jugador, que es apreciablemente menor-. 'Ahorrarse' este dinero permitiría al club adentrarse con otras perspectivas en el mercado de jugadores, además de iniciar la temporada con un pie económico mucho más saneado.
El Correo Digital