La entrega de premios del 'Trofeo Quini' tendrá mañana un protagonista muy especial. Guillermo Mendez , de 16 años, jugador del Sporting en primera cadete, acaba de pasar de por vida a los anales del Sporting. Es el único doble premiado de la primera edición del Trofeo, y es que además del galardón como Máximo goleador de su categoría, se llevará a casa el premio al Máximo goleador de todos los equipos rojiblancos, con 57 goles firmados esta temporada en primera cadete. Toda una gesta de este joven futbolista, una apuesta de futuro del Sporting.
Al darle la enhorabuena por los premios, muestra su agradecimiento: «Me hace mucha ilusión recibir un premio como éste. Es un honor y un orgullo. Además el hecho de ser dos premios lo hace aún más especial» afirma.
Guillermo confiesa que nunca perdió la esperanza de hacerse con el premio: «Ví que iba bien a lo largo de la temporada, aunque luego se puso más difícil, porque me lesioné y otro jugador llegó a sacarme diez goles de ventaja, pero al final conseguí remontar a tiempo». Como jugador, sus virtudes son las clásicas de un buen delantero: «calidad, velocidad y gol», aunque, como dice su entrenador, «hay que mejorar cosas, como la disputa». Comenta que no tiene ningún jugador como referente, aunque desde que llegó al Sporting crece su admiración por David Villa, a quien considera un jugador «excepcional».
Acerca de su futuro, no niega que este galardón da alas a sus esperanzas de convertirse en jugador profesional. «Es mi sueño, llegar a ser futbolista, vivir del fútbol y dedicarme a esto como profesional».
Un sueño complicado por su ritmo de vida como estudiante. Este año comienza el bachillerato. «Es difícil compaginarlo, porque salgo tarde del instituto en Cudillero y entreno en Mareo a las siete de la tarde, cinco días a la semana» apunta. Sobre su futuro académico, afirma querer seguir estudiando, y se decanta por los temas deportivos: INEF, Magisterio...
Como consejo para otros jóvenes deportistas, les anima a «que no se rindan nunca, que luchen por ello. Al final el esfuerzo siempre merece la pena» apunta con seriedad. No pierdan de vista a este joven. Puede llegar lejos.
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