Jacint Borràs ha sido nombrado presidente del Barça Atlètic, un cargo que ya desempeñó en 1976, hace nada menos que 32 años, siendo presidente Montalt.
Empezó como directivo del filial en 1973, "y del fútbol base -añade-, dirigidos por quien ha sido para mí el mejor técnico formativo de toda España, Laureano Ruiz. Precisamente, yo siempre he presumido de haber fichado al 'Lobo' Carrasco porque me tocó a mí negociar y fui yo quien apretó para traerlo al Barça, pero desde luego fue por recomendación de Laureano. 'Hay que traer a ese chaval que juega en el Torredembarra', decía". La negociación coincidió con el día de su 16º cumpleaños. "Recuerdo que vino con su padre, que pedía un piso, pero él, que ya era listo como una centella, me hacía gestos de que no, que él lo que quería era fichar por el Barça". Con Carrasco en la cantera y otros buenos jugadores de la época "ganamos tres títulos consecutivos de campeones de España en categoría juvenil", recuerda.
La comisión deportiva de la época estaba liderada por Ferran Ariño, que luego sería candidato a la presidencia en 1978, e integrada por Joan Antón Audet, Albert Conejos y Jacint Borràs. "Todos los lunes comíamos con Rinus Michels. Intentamos fichar a Lozano, un jugador residente en Bélgica, de padres españoles, porque no se podían traer extranjeros. Pero no dio tiempo porque dimitimos".
El conflicto tuvo su origen en el hecho de que el Barça At. jugara los partidos en el Camp Nou por recomendación de Laureano Ruiz. "Argumentaba que si los chavales se preparaban para jugar en el primer equipo era mejor que actuaran en el estadio". Coincidió que, en el mismo fin de semana, Barça At. y Barça debían utilizar el Camp Nou, el filial contra el Terrassa, previsto para el sábado 30 de Octubre de 1976. Para entonces, Jacint Borràs ya había sido nombrado presidente del Barça At., de modo que "me tocó mí hablar con el Terrassa y pedirles retrasar el choque al día 1 de Noviembre,que era lunes y festivo".
Pero las exigencias del Terrassa, inadmisibles para el Barça, impidieron alcanzar un acuerdo. "Acabamos jugando en sábado y el domingo, tras el Barça-Hércules (0-0), donde Neeskens había tirado fuera un penalti, Michels relacionó ese fallo con el hecho de que 'los niños' habían estropeado el césped la víspera. Se puso hecho una fiera. Nos sentó mal a todos los responsables del fútbol base y esperamos que la directiva nos defendiera. No fue así y decidimos presentar la dimisión en bloque".
Hace mucho tiempo que la afición no sigue al filial. "Es así y deberíamos ser capaces de hacer algo para que en la Ciutat Esportiva la presencia del Barça At. estimule y atraiga a los aficionados de las poblaciones de la comarca del Baix Llobregat y lo sientan como suyo. Porque en el Mini, que es un campo inmenso, una construcción exagerada, nos encontramos en muchos partidos que hay más aficionados del rival que de nuestro equipo". A la larga el Mini "está condenado a desaparecer si se confirman las expectativas de reforma urbanística, es una infraestructura de la que no se obtiene rendimiento". El nombramiento le satisface enormemente porque "el fútbol base es lo que siempre me ha gustado", concluye Borràs que irá dejando su titularidad como directivo de Peñas progresivamente para dedicarse casi enteramente al filial. El objetivo es "subir si es posible a Segunda A, pero no debe ser una obsesión"
El Mundo Deportivo