 Solano jugó las tres últimas temporadas en el Écija, que esta campaña fue el equipo menos goleado de su grupo en Segunda división B, con sólo 16 tantos encajados. Previamente, se formó como jugador en el Cádiz y jugó cedido en el Leganés.
"Soy un central o pivote que va bien en el juego aéreo, también dispongo de un buen desplazamiento de balón". Así se define Solano, que considera que para ser defensa "es preciso ser agresivo y no dejar que el delantero se confíe".
Después de tres temporadas en el Écija, Solano asume que deberá cambiar su forma de jugar: "En el equipo donde jugaba estaba más acostumbrado al juego directo y al fútbol de pases largos, ahora sé que todo será muy diferente, el estilo Barça se basa más en tocar el balón".
Trabajar con el técnico Luis Enrique supone para Solano "un orgullo, siempre me ha gustado como jugador".
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