 Ritchie Kitoko volvió a protagonizar una actuación realmente sobresaliente en el que fue, con probabilidad, su mejor encuentro. Kitoko supo mantener el sitio en el centro del campo, se anticipó en multitud de lances y también hizo gala de su tranquilidad habitual eligiendo siempre la mejor opción en el pase
Especialmente en la segunda mitad, se multiplicó en ayuda de los zagueros y fue una pieza básica en el trabajo defensivo con que abortar las tímidas acometidas de un decepcionante Castellón que no inquietó en ningún momento la portería de Cabrero.
Una de las diferencias entre el Albacete de esta temporada y el de la pasada es precisamente el eje del centro del campo, en el que el trabajo defensivo de Ritchie es más efectivo y la velocidad al sacar el balón jugado es mayor, precisamente al haber desaparecido esa lentitud en la ejecución en el eje de la medular, donde Ibón Gutiérrez también se ha afianzado como canalizador del juego.
Independientemente de las consideraciones futbolísticas, o precisamente por ellas, el futuro de Ritchie está alejado de un Albacete falto de recursos que precisa del traspaso de sus jóvenes valores para salir a flote. La experiencia de Jaime se repetirá muy probablemente con el jugador belga importado por José Luis Molina, que superó el ostracismo a que se vio sometido el año pasado mostrando todas sus cualidades de la mano de Juan Ignacio Martínez.
La Tribuna de Albacete |