 Carlos Sánchez se llevó los honores por la conquista del trofeo zamora de Segunda División A en la temporada pasada. Pero si el madrileño lo logró fue, en gran medida, por la aportación de su fiel pareja de centrales, la compuesta por los canteranos Pepe Mora y Àngel Dealbert. Ellos son los salvavidas del Castellón.
Por juventud, pujanza, contribución, compenetración..., muchos vieron a los dos defensas, criados en un Bovalar del que la Ciudad Deportiva toma el testigo, como la mejor pareja de la categoría de plata. Ahora afrontan un nuevo reto, marcado por la sombra de los excelentes registros de la pasada campaña, prácticamente irrepetibles. No obstante, aseguran que no tienen "techo".
GRANDES ESPERANZAS "Ya tenemos muchas ganas de comenzar la temporada, en la que hay muchas expectativas creadas. Sabemos que será una campaña difícil de repetir, sobre todo por los pocos goles que encajamos, principalmente en casa, pero también tenemos margen de mejorar", enarbola Dealbert quien, a sus 25 años, empieza a tocar a las puertas de la Primera División.
Como ya las ha palpado Mora, no solo por el año que estuvo en la cantera del Barcelona, en la que únicamente la mala suerte con las lesiones le impidió estrenarse bien en la Liga de las Estrellas, bien en la Liga de Campeones, incluso. "Tanto Àngel como yo tenemos edad para aprender y para seguir mejorando", reitera. "Si estamos a la misma altura de la temporada pasada --recoge Dealbert--, seguro que volveremos a estar arriba", certifica.
Con la plantilla cerrada, a excepción de alguna sorpresa o de la marcha de alguno de los transferibles, Mora pasa revista. La retaguardia, salvo la llegada del polivalente Diego Reyes, será exactamente la misma de la 07/08, sin altas ni bajas. "La defensa no se ha tocado", admite, tal vez porque "el equipo ha estado fuerte atrás en los últimos años", señala. Por lo demás, aprueba la política: "Se ha ido poca gente, así que tampoco existía le necesidad de hacer muchas incorporaciones". "Muchas veces --prosigue--, cuantos menos seas, mejor se lleva el grupo", señala sobre los huecos, es decir, sobre las fichas disponibles.
Huecos que, en teoría, están llamados a ser ocupados por gente que, como él y Dealbert en su día, soñaban con dar el salto al primer equipo desde el filial.
"Es una oportunidad para ellos", dice sobre los que han estado en la concentración en La Calderona o siguen entrenando a las órdenes de Abel Resino. "Deben aprovecharla para convencer al míster de que pueden quedarse con nosotros", agrega Mora.
El Periodico Mediterraneo |